Consejos
A medida que nuestros pies envejecen, sdesarrollan más afecciones. Pero unos pies doloridos e incómodos no son parte natural del envejecimiento o algo a lo que haya que resignarse.

Se puede hacer mucho para mejorar el confort, aliviar el dolor y mantener la movilidad.


Algunos consejos


La movilidad puede ser un problema para los ancianos, no obstante con los cuidados básicos del pie y el tratamiento inmediato de cualquier problema, desplazarse no debería ser difícil.

Nunca es demasiado tarde para comenzar a cuidar de sus pies:

  • Lávelos cada día en agua jabonosa templada, pero no los deje en remojo. Aclárelos bien y séquelos completamente, especialmente entre los dedos.

  • Si su piel esta seca, aplíquese un hidratante. Si esta húmeda, frótela suavemente con alcohol quirúrgico con un algodón hidrófilo.

  • Inspeccione sus pies cada día (o dígaselo a un amigo para que lo haga por usted) para descubrir cualquier signo de enrojecimiento, hinchazón, grietas en la piel o llagas. Si algo de esto aparece consulte a un podólogo colegiado.

  • No corte los callos o hiperqueratosis usted mismo. Deje que lo haga el podólogo y no se aplique remedios “sin prescripción” porque estos pueden hacerle más daño que beneficio, salvo que hayan sido recomendados por su podólogo o farmacéutico.

  • No lleve medias ajustadas, como las que puedan afectar a su circulación

  • Visite a un podólogo colegiado regularmente.


Cuide sus uñas


Mantener las uñas cortadas y bajo control le ayudará a preservar su movilidad. Todavía muchos ancianos encuentran un problema al cortarse las uñas, quizá por mala vista o por problemas para inclinarse.

Usted podría pedirle a un amigo que le corte las uñas, pero es aconsejable consultar a un podólogo colegiado, que será capaz de cortarle incluso uñas engrosadas de forma indolora y mantenerlas bajo control para usted.


Pies templados


Intente mantener sus pies tan cálidos como sea posible, pero no los tueste delante del fuego.

El ejercicio es la mejor forma por tanto muévase tanto como pueda. Las medias o calcetines de lana le mantendrán caliente, pero evite el nylon elástico porque puede restringir su circulación y causar calambres en los dedos.

Botas forradas de lana o zapatos también le mantendrán caliente. Si usted tiene que llevar puestos dos pares de calcetines, asegúrese  de que sus zapatos no le quedan apretados, porque esto hará que sus pies se enfríen.

Los calcetines de cama son una buena idea.

A medida que usted envejezca, lo que más necesita es un zapato que sujete su pie firmemente en su sitio y le dé un adecuado soporte. Sus viejos y desgastados zapatos favoritos deberían tirarse, ya que ellos harán que usted se sienta inestable.

Elija piel, con suelas hechas a mano las cuales durarán más y le proporcionarán un mayor almohadillado para sus pies. El talón debería estar sujeto firmemente mediante cordones o belcro.

Póngase los zapatos tan pronto se levante, antes de que sus pies tengan la oportunidad de hincharse.

Si usted no alcanza a atarse los cordones, ponga su pie en el borde de una silla con el peso en la parte posterior del talón, y entonces átelos.

De esta forma el zapato calzará mejor, y es menos probable que su pie se resbale hacia arriba y abajo por la parte de atrás.

Los podólogos colegiados serán capaces de aconsejarle sobre las prendas de vestir más adecuadas para su pie, y el lugar donde usted puede conseguir zapatos especiales, si le hacen falta.


Vaya al podólogo


Si usted esta preocupado por sus pies, o tiene algunos problemas, consulte a su podólogo colegiado local que tendrá las letras SRCh después de su nombre, y puede trabajar dentro del sistema nacional de salud o en práctica privada.

El o ella será capaz de aconsejarle y tratar cualquier callo, juanete u otros problemas que usted pueda tener, sin dolor.

Recuerde, la gente más mayor es susceptible para recibir  tratamientos gratis del Servicio Nacional de Salud si lo necesitan.

Los podólogos colegiados también serán capaces de hacer un número de ortesis para añadir a su confort, tal como plantillas blandas, las cuales calzarán fácilmente en sus zapatos, y protectores para dedos o juanetes dolorosos y deformes.

Si usted tiene la piel seca, ellos pueden recetarle cremas o lociones, tales como crema E 45, que puede ayudar a suavizarla y ablandarla.

Los podólogos colegiados serán capaces de tratar problemas que usted podría pensar que van más allá del tratamiento, lo que no sólo hará que usted esté más cómodo, ¡sino que le mantendrá en movimiento!.  


Zapatos


Existen pies de todos los tamaños, y hay zapatos de muchos tipos y estilos pero, ¿cuantos de nosotros utilizamos el mejor calzado para nuestros pies?.

Los 26 huesos de cada pie no terminan de consolidarse hasta los 18 años aproximadamente, así, los zapatos que llevamos cuando somos niños son vitales para nuestra futura salud podal. De todas formas, podemos causar enormes daños a nuestros pies adultos llevando el calzado inadecuado.

TACÓN: Soporta este un porcentaje muy alto del peso de la persona. Desgraciadamente la altura del tacón está a menudo determinada por la moda, no por las necesidades de nuestros pies. Lo mejor sería que tuviese una base ancha y una altura no superior a 4 cm

CONTRAFUERTE: Es la  parte del zapato que agarra el talón del pie a los lados y por detrás, previniendo que el talón resbale de arriba a abajo mientras andamos.

Y lo que es más importante, estabiliza o ayuda a mantener la posición del talón cuando el zapato toca el suelo.

Cuando el contrafuerte se desgasta o se rompe o pierde su forma y el zapato pierde consistencia sujeta peor el pie. No todos los zapatos tienen contrafuerte. El contrafuerte debería amoldarse a la forma del talón.

SUELA: Toda  la parte baja del zapato. Debería ser plana, excepto una sutil inclinación hacia arriba debajo de los dedos.

EMPEINE: Es el material que forma la mayor parte del zapato cubriendo el dorso del pie. Lo mejor es que sea de un material natural, por ejemplo, cuero.

FORRO: Esta dentro del zapato y debe ser suave y sin costuras.

SUJECIÓN: Esta sujeta el pie en el zapato. Los zapatos deberían tener cordones, tiras con hebillas o belcro para mantenerlos en su sitio. Los zapatos de tipo mocasín  se sujetan al pie o porque son muy pequeños o haciendo que los dedos se doblen.

Mide tus pies desde la punta del dedo más largo. Mucha gente tiene más largo el segundo dedo, ¡en vez del dedo gordo!. La medida correcta de un zapato se puede determinar poniéndose de pie, descalzo, en una cartulina y marcando el lugar del dedo más largo. La cartulina se corta en una tira fina y se mete en el zapato. Una vez dentro deberían quedar 7-14 mm entre el final de la tira y el contrafuerte.

El ancho del zapato debería corresponder con el  ancho del pie cuando estamos de pie. El ancho del zapato debería ser igual que el ancho de tu pie.

El calzado adecuado puede ser un problema en los niños; la forma del zapato debería ajustarse a la forma natural del pie.

El niño puede no saber explicar que sus zapatos son demasiado ajustados. Examine los pies del niño cada día buscando enrojecimientos o áreas de irritación.

Si hay problemas compruebe si los zapatos se ajustan bien. Puede ser que el problema no este en el calzado, en ese caso póngase en contacto con su podólogo colegiado.

Un cambio en la forma del zapato puede resolver el problema de un niño que anda con los dedos apuntando hacia dentro (unos hacia los otros), o apuntando hacia fuera (separados unos de los otros).

Su podólogo colegiado puede aconsejarle si bien la forma del zapato debería ser cambiada o si debería usar plantillas (ortopédicas) especiales.

Seis pistas para ajustar los zapatos de los niños:

  1. Los zapatos deben ser ajustados dejando espacio para crecer 2-2.5 tallas (18mm aprox.), entre el final del dedo más largo y el final del zapato.

  2. Los zapatos deben ajustarse firmemente en el talón.


  3. Los zapatos deben tener una sujeción ajustable, como hebillas, cordones o belcro para un ajuste firme.


  4. Los zapatos deben ser flexibles para amoldarse al movimiento natural del pie.


  5. Los zapatos deben ser suficientemente anchos para permitir a los dedos moverse.


  6. La forma del zapato debe ajustarse a la forma natural del pie, especialmente alrededor de los dedos.

Un entrenado medidor de los pies medirá de forma gratuita los pies de su chico. Recuerde que las tallas de los zapatos pueden variar según las diferentes marcas.


Eligiendo los zapatos


Zapatos deportivos

Al revés que hace 26 años, hay ahora un tipo de zapato para cada deporte.

Generalmente el zapato, debe tener ciertas características: un almohadillado para la absorción de golpes es vital.

Los mejores zapatos, tendrán diferentes grados de materiales para una máxima absorción de golpes.

El dorso del pie debe ser mantenido en una posición estable por el contrafuerte del talón.

A la puntera del pie debe permitírsele mayor o menor flexibilidad dependiendo del deporte  al que se vaya a jugar.

La cantidad de soporte en el tobillo puede también ser diferente.

Los zapatos que son altos sobre el tobillo darán mayor soporte haciendo menos posible que quien lo calza se retuerza el tobillo.

El soporte del tobillo puede ser más necesario, cuando el deporte requiere cambios inesperados de posición, que cuando el movimiento está limitado a una sola dirección.


Pistas comprando zapatos


  • Cuando se pruebe zapatos, lleve puestos los calcetines que normalmente usa. También lleve cualquier implante o plantilla (ortosis).


  • Compre en los almacenes con personal entrenado adecuadamente, con una gran selección de estilos, tamaños y ajustes.


  • No anticipe la necesidad de ajustarse en sus nuevos zapatos. Los zapatos que se adaptan bien le harán sentirse confortable.


  • Siempre pruébese los dos zapatos y encájelos en el tamaño de su pie. El personal cualificado debería avisarle sobre esto.


  • Si sus pies tienden a inflamarse, compre sus zapatos al final del día.


  • Para un máximo confort, compre un zapato con fijación ajustable, como cordones o hebillas con una lengüeta sobre el empeine.


La mayoría de las afecciones menores del pie pueden ser aliviadas con un adecuado ajuste y un zapato cuidadosamente seleccionado.


El mareo mejora con la rehabilitación


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El vértigo puede mejorar si se practican ejercicios en casa (13.07.2004)NOTICIAS RELACIONADASLos mareos o vértigos de muchas personas pueden curarse con la realización de una serie de ejercicios específicos para mejorar el equilibrio, según los resultados de un estudio publicado en 'Annals of Internal Medicine'. Este tratamiento es más barato y eficaz que la medicación que habitualmente se emplea para estos pacientes.

Aproximadamente una quinta parte de las personas mayores de 60 años sufre habitualmente de vértigos o mareos. La mayoría de estos episodios se produce por un trastorno en el sistema vestibular periférico o laberinto posterior, en el oído, para el que no hay una solución eficaz.

Habitualmente los médicos dan fármacos para aliviar los síntomas como son los vómitos o vértigos, pero éstos no eliminan los mareos por completo. Una opción conocida es la rehabilitación que consiste en una serie de movimientos, de menor a mayor gradación, de la cabeza, ojos y cuerpo diseñados para estimular el sistema vestibular al promover una compensación central del laberinto.

A pesar de que los ejercicios de rehabilitación se conocen, son pocos los trabajos que han analizado su eficacia. Ahora investigadores de la Universidad de Southampton y de la Facultad de Medicina de Brighton y Sussex (ambas en el Reino Unido) han llevado a cabo un estudio con 170 pacientes con una edad media de 62 años.

El estudio

Los participantes fueron asignados a dos grupos. Ochenta y siete recibieron la atención médica habitual y el resto acudieron a una sesión de tres horas impartida por una enfermera. Durante esa clase, los pacientes fueron informados de la anatomía del oído, del origen del mareo debido a un trastorno en el sistema vestibular y de los tipos de movimientos que debían realizar cada día en su hogar.

Los ejercicios consistían enmover la cabeza de un lado a otro y de atrás hacia delante manteniendo los ojos abiertos enfocándolos a un objeto y luego mirando al infinito. Primero debían realizar estos movimientos de forma lenta y mientras estaban sentados y luego más rápidamente para al final poder hacerlos de pie o mientras caminaban.

Todos los participantes completaron un cuestionario al inicio del estudio, a los tres y seis meses sobre su estado de salud y vida diaria. Después de tres meses de rehabilitación, un 67% de los pacientes que fueron tratados informó que había mejorado de sus mareos significativamente, frente a un 38% de las personas que habían recibido una atención habitual.

La mejoría conseguida con el tratamiento se mantuvo durante los siguientes tres meses. Ni los pacientes ni las enfermeras informaron de ningún problema médico grave durante el seguimiento.

"Nuestro estudio ofrece una demostración sustantiva de que es posible ofrecer un tratamiento eficaz y barato a pacientes con mareos en atención primaria", concluyen los autores de la investigación.

En un editorial que publica también 'Annals of Internal Medicine' se insiste que la importancia de este estudio es que "demuestra notablemente que los ejercicios vestibulares diarios en una población anciana reducen los síntomas, la inestabilidad postural, las minusvalías y las caídas debido a los mareos. Además, prueba claramente que los pacientes se benefician significativamente sólo con una sesión ofrecida por enfermeras de atención primaria. Ellas mismas recibieron un mínimo entrenamiento".
 
   
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